Nuestra selección

En esta entrada hemos elegido la mejor Ropa ecológica y sostenible del mercado. La Moda Eco y Sostenible se compromete en reducir al máximo el efecto durante el desarrollo, además de asegurar condiciones de trabajo dignas para todas las personas implicadas en el proceso.

Mejor opción

Stetson Ducor Sun Guard Fullcap Hombre - Gorra de béisbol de algodón ecológico (sostenible) - Primavera/Verano - con prote...

Mejor relación calidad precio

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Artículos recientes

Ropa ecológica y sostenible. Moda ética, sostenible y de comercio justo

La ropa ecológica, asimismo llamada «moda ética«, «moda sostenible» o «slow fashion» es una ola creciente en la industria de la moda que intenta formar un movimiento social alternativo que procure mentalizar sobre el terrible impacto de la industria textil actual sobre el medio ambiente y las lamentables condiciones de trabajo en las que se produce la mayor parte de la ropa que podemos encontrar en las grandes , y conocidas por todos, cadenas de moda: «The green is the new black».

Es especialmente significativo el deber del sector de la moda sostenible con la reducción de las emisiones de carbono puesto que la ropa ecológica se genera planeando y achicando las emisiones de este gas y de otros favorecedores del efecto invernadero.

Para garantizar que todos los productos de un catálogo sean de ropa ecológica, todas las fabricantes internacionales con las que se trabajen y fabriquen fuera de la UE deben tener certificados que aseguren las condiciones dignas de trabajo (Fairtrade, GOTS, FairWearFoundation…). Habitualmente las marcas de producción local son respetuosas con las normativas en vigor en nuestro territorio, y no es imprescindible reclamar certificación, además de esto que gracias a la proximidad se pueden visitar algunos de sus talleres.

La Ropa ecológica y sostenible recomendada en esta página tienen probada valía en el mercado tanto por sus características físicas como económicas.

Ropa ecológica y sostenible. Origen de la moda sostenible

La moda ecológica y sostenible está en auge como podemos inferir de su reciente llegada a las pasarelas más populares del sector de la moda. En general hay cada vez una conciencia ecológica mayor y cada vez son más voces las que demandan una moda sostenible basada en principios éticos. Este movimiento asimismo ha tenido su reflejo entre las jóvenes celebridades del cine como Anne Hathaway o Emma Watson. El consumismo sin límite, como todo gran movimiento, empezó a tener sus detractores al poco tiempo. A fines de la década de los 60 y principios de los 70, unido a el auge de otros movimientos de la sociedad como la defensa de los derechos civiles y las manifestaciones contra la guerra en Vietnam, abanderadas por grandes figuras como Muhammad Alí, brotaron los primeros movimientos ecologistas.

Según la mayor parte de las fuentes, fue en los años cincuenta en los que, con la llegada del llamado «estado del bienestar», cuando el auge del consumo transformó pasear y comprar en los grandes centros comerciales en una forma de ocio. Este auge del consumo dio lugar a una economía fundamentada en la fabricación en masa. En los siguientes años llegaría la proliferación global de centros comerciales, tiendas outlet y ventas estacionales que fomentaban e promovían un consumo poco responsable. El cambio de mentalidad y una cultura mucho más ecológica y sostenible de tejido social que pedía cambios en la producción de la industria textil hizo que nacieran asociaciones como la Soil Association (1946), la Oeko-tex (1992), Ecolabel-index (2007) y otras tantas que luchan por cambiar el modelo productivo textil y los hábitos de consumo creando pautas sostenibles y poniendo en marca sellos que certifican esas buenas practicas.

La moda, el tercer mayor contaminador de la industria del mundo, ha sido mucho más lenta que otros sectores para reconocer sus impactos ambientales. Además, la inminente crisis climática deja al planeta mirando a este gigante de un sector que debe de efectuar cambios significativos. El desastre de Rana Plaza en 2013 en Bangladesh llamó la atención extendida sobre los peligros de la moda rápida, causando que varios se separen de las fabricantes que perpetúan esta tendencia. Y ahora los minoristas se ven forzados a hacer un tira y afloja entre alentar el desarrollo económico y la preservación ecológica. Existen algunas asociaciones y organizaciones de todo el mundo que se dedican a garantizar que se cumplen una serie de factores que han ido elaborando y mejorando transcurrido un tiempo. Estos requisitos tienen que cumplirse tanto en el proceso de producción de los tejidos, en la elaboración de las prendas y en el proceso de comercialización. Cada una de las organizaciones se ocupa de que se cumplan unos requisitos específicos en razón de los que otorgan unos sellos de calidad. Los puntos que más se acostumbran a reclamar son la emisión cero de gases que contribuyan a incrementar el efecto invernadero y que se cumplan unas condiciones de trabajo dignas en la fabricación de los productos.

A fines del Siglo Veinte una gran parte de la producción de ropa se externalizó a países donde las condiciones laborales eran lamentables, sin salario mínimo, ni mínimo de edad para trabajar habitualmente , con el fin de ahorrar costes y aumentar la rentabilidad. Pero las inaceptables condiciones de producción que poco a poco se iban conociendo , unidas a algunos accidentes como el del edificio Rana plaza que llegaron a las primeras páginas de los medios afectaron a una parte de la sociedad que empezaba a tener una forma de pensar y una cultura mucho más ecológica y sostenible y demandaba (y continuamos demandando) cambios en la producción de la industria textil. Hasta la revolución industrial de finales del siglo dieciocho no se dio ningún conflicto entre moda y medio ambiente, anteriormente las preocupaciones por la indumentaria estaban reservadas a unos pocos con el poder adquisitivo necesario. Pero a finales del Siglo diecinueve, con la llegada de la fabricación a gran escala, surgieron enormes fabricas, los primeros grandes almacenes y con ellos los conflictos ecológicos y sociales. Como en casi todos los campos de la industria de aquella época las condiciones laborales erán totalmente precarias por lo que se sucedían capítulos como el incendio en la factoría Triangle Shirtwaist que dio origen a la celebración del día de la mujer.

Además de la Ropa ecológica y sostenible, este sitio web dispone de otros productos relacionados con el mundo de la ropa ecológica. Seguro que serán de tu interés.