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En esta entrada hemos elegido la mejor Alimentación sostenible en comunidades rurales del mercado. Una alimentación sostenible es una alimentación equilibrada y diferente que además de esto resguarda los elementos naturales. Los alimentos sostenibles son esos que se procesan y cultivan bajo condiciones medioambientales correctas sin usar artículos fitosanitarios de origen químico, no se transportan a grandes distancias y su fabricación o transformación se ha hecho economizando energía y sin emplear aditivos perjudiciales para la salud.

Mejor opción

La restauración en acción contra la desertificación: Manual de restauración a gran escala para apoyar la resiliencia de las comunidades rurales de la Gran Muralla Verde de África

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Alimentación sostenible en comunidades rurales, una alimentación equilibrada y protegiendo los recursos naturales

Una nutrición sostenible es una nutrición balanceada y variada que además de esto protege los elementos naturales. Los alimentos sostenibles son esos que se cultivan y procesan bajo condiciones medioambientales correctas sin usar artículos fitosanitarios de origen químico, no se llevan a grandes distancias y su fabricación o transformación se hizo economizando energía y sin utilizar aditivos perjudiciales para la salud.

La industria pesquera debe decantarse por métodos que cuiden los ecosistemas del mar y favorezcan el uso a gran escala, como la pesca artesanal de bajo efecto. Para ello, los gobiernos deben impulsar políticas que garanticen el derecho de estos pescadores y sus comunidades a contemplar sus pretensiones alimenticias básicas.

La agricultura ecológica es una producción agrícola sostenible por el hecho de que protege el medioambiente y respeta las reglas de protección a los animales. El principal objetivo de la agricultura ecológica es generar alimentos que tengan un alto valor nutritivo y que sean saludables sin poner en una situación comprometedora la aptitud de la naturaleza. En concreto, esto quiere decir que el agricultor ecológico como la elaboración ecológica del producto renuncian a muchos medios tolerados y comercializados en los sectores comúnes para el beneficio de la economía, como por servirnos de un ejemplo la utilización de pesticidas.

Lo recomendado en esta página de Alimentación sostenible en comunidades rurales tiene probada valía en el mercado tanto por sus características físicas como económicas.

La alimentación orgánica tiene el menor coste ambiental y sanitario posible

Para catalogarlos artículos como orgánicos, las certificadoras oficiales evalúan las materias primas y los procesos de producción, determinando si cumplen con la normativa.

El propósito de la producción ecológica tanto agricultora como ganadera es generar alimentos a través de técnicas que implican el menor costo ambiental y sanitario viable. Esto quiere decir que la producción rechaza el empleo de tóxicos, potencia el uso de variedades locales acatando las estaciones, tiende a achicar la dependencia del petróleo y aboga por la estabilidad natural.

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Los alimentos eco, origen y elaboración

La sociedad actual ha convertido su modelo de nutrición en un tema primordial, y esto sumado a una concienciación ascendente en relación a la sostenibilidad medioambiental ha transformado a los alimentos ecológicos y naturales en uno de los grandes protagonistas de la cocina contemporánea. Cada vez es mucho más simple hallar estos artículos en tu supermercado o tienda de alimentación de confianza: las etiquetas bio o eco están presentes en cantidad de alimentos de diferente procedencia y conceden un plus en la percepción de calidad de los usuarios.

La definición de alimento ecológico es realmente simple: son todos aquellos que se han producido de forma natural, eludiendo cualquier uso de componentes químicos (pesticidas, fertilizantes…) que alteren el sistema natural y que sostienen el ciclo natural -sin ningún tipo de perturbación genética- durante el crecimiento. Los términos bio y orgánico se basan en exactamente los mismos principios, y para muchos no dejan de ser prácticamente sinónimos. En este proceso hay que tomar en consideración tanto el procedimiento agrícola, como los productos utilizados o el modo perfecto de transporte empleado para trasladar los alimentos entre la zona de producción y el punto final de venta, siempre y en todo momento buscando una manera que respete las reglas y sea lo menos contaminante posible.

Estas son las especificaciones de los alimentos ecológicos: (1) Tienen más sabor, no contienen aditivos, ni organismos que proceden de plaguicidas, ni hormonas, etcétera, los cuales influyen negativamente en su sabor ; (2) Mejora en los valores alimenticios, el uso de químicos resta características a los alimentos; (3) Dismuyen el efecto negativo en el cambio climático, eludiendo malas prácticas que ponen en riesgo todo el ecosistema; (4) Controla los residuos al producir alimentos en menor medida que la agricultura intensiva; (5) Dismuyen el uso de plástico porque la utilización de elementos sostenibles en los envases consigue una disminución en la proporción de plástico empleado ; (6) Impulsa el avance sostenible al fomentar actividades en pos del precaución del medioambiente.

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Alimentación bio o cómo cuidarse mejor

La alimentación biológica es más ricas en nutrientes: Más vitamina C. Una investigación financiado por la Unión Europea entre 2004 y 2009 midió hasta un 90% mucho más de vitamina C en frutas y hortalizas. En España, un equipo comandado por Lola Raigón, ingeniera agrónoma y catedrática de Edafología y Química Agrícola, halló en las verduras bio una mayor concentración nutritiva: veinticinco porciento mucho más de potasio en lechugas, catorce porciento más de calcio en tallos de hinojo, 16% mucho más de hierro en judías, 20% de más de vitamina C en el zumo de naranja y 10 % mucho más en el pimiento verde. Estas cantidades se explican por las diferencias en los fertilizantes utilizados, la composición del suelo y la cosecha no prematura. El aumento del consumo de alimentos bio en los últimos tiempos responde a la necesidad de cuidarnos. El objetivo es llevar una vida mucho más saludable llevar a cabo ejercicio, optimizar nuestro tiempo y comer mejor pues esa máxima de que somos lo que ingerimos no es un simple eslogan.

El consumo de artículos biológicos en España genera mil quinientos millones de euros y su consumo creció un 24,5% en solo un año, según una investigación del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Este país es el noveno mundial en producción bioológica y se ubica a la cabeza europea con más de dos millones de hectáreas destinadas a la alimentación bio, pero además de esto el tejido industrial biológico elevó el año pasado un 13% hasta sobrepasar las 6.600 compañías. El resultado es que más de 18 millones de hogares españoles adquirieron un producto biológico. Esto es, la alimentación sana manda. En un puesto del mercado de productos ecológicos hay con frecuencia hortalizas que no se encuentran en las tiendas: colirrábanos, patatas moradas, tupinambos, ensaladas silvestres… Estos productos alimenticios hacen más rica y alegran la dieta. La pluralidad no es por capricho ni por llamar la atención, sino consecuencia de cómo se trabaja en una granja ecológica. En lugar de apostarlo todo a una carta (una planta que ocupe enormes extensiones) se cultiva una diversidad de especies y variedades para achicar el riesgo de plagas catastróficas.

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La alimentación vegana, no a los productos de origen animal

Para bastantes, el veganismo no solo es cuestión de alimentación, sino que se aplica a todos los puntos de la vida. Un estilo de vida vegano incluye, por ejemplo, eludir la ropa que tenga dentro productos de procedencia animal como el cuero, la lana o la piel, y productos cosméticos con artículos de procedencia animal como miel o lanolina o que hayan sido probados en animales. Por suerte, la pluralidad de ropa vegana y cosméticos sin artículos animales también está subiendo y cada vez hay mayor disponibilidad. Los veganos también procuran eludir cualquier forma de explotación o crueldad animal para divertirse como las visitas a los zoos o los circos. Durante la historia, el vegetarianismo siempre y en todo momento ha tenido una función, ya sea por razones religiosas, políticas o sociales. El término de vegetarianismo y veganismo se remonta al menos 6000 años atrás con los primeros registros de las etnias hindúes, pero, aun en Europa, hace 2500 años, ciertas academias griegas de filosofía ya rechazaron el consumo de carne, huevos y leche por causas morales al paso que afirmaban que una alimentación exclusivamente vegetal es mucho más saludable. No obstante , el término vegano no apareció hasta 1944 y se basa en el principio y el final de la palabra vegetariano (veg-etari-ano), lo que refleja la iniciativa de que el veganismo comienza desde el vegetarianismo y lo lleva a una conclusión lógica.

Los veganos evitan el consumo de carne animal, derivados de artículos animales y alimentos que contienen ingredientes de procedencia animal. Esto incluye: Pescado y otros animales marinos como todas y cada una de las especies de peces, calamares, mejillones, cangrejos y langostas; Miel y otros artículos de las abejas; Carne roja y de ave procedente de animales como la vaca, el cerdo, el caballo, el pollo y el pavo; Lácteos como la leche, el queso, el youghourt y la mantequilla; Huevos como los huevos de gallina y el caviar; Elementos de origen animal como la gelatina, la lactosa, el suero de leche, la goma laca, el carmín y los ácidos grasos omega 3 derivados del pescado. Independientemente del estilo de nutrición, así sea vegetariano, vegano o no, una buena planificación es fundamental para eludir las deficiencias nutricionales. Una nutrición vegana perfecta se garantiza al llevar una dieta balanceada y diferente sin perder de vista los nutrientes escenciales. Además, los nutricionistas aconsejan hacerse un análisis de sangre cada uno o un par de años.

Cada vez es mucho más visible que el consumo de animales es la primordial causa de varios de los inconvenientes mundiales. Ya que la alimentación vegetal supone una solución concreta para solucionar estas cuestiones, el modo de vida y una nutrición sin productos de procedencia animal están tomando impulso de forma rápida. Una dieta vegetal salva a los animales de una vida de sufrimiento, disminuye la huella ecológica a nivel individual y contribuye a un mundo mucho más justo. Al mismo tiempo, llevar una alimentación a partir de vegetales también puede contribuir a una dieta más variada y saludable. Poco a poco más consumidores se cuestionan el consumo de productos de origen animal. Esto también se ve reflejado en la creciente demanda de las elecciones vegetales. La leche vegetal, por ejemplo, se ha consumido en distintas culturas durante siglos, pero su popularidad se ha disparado en la última década. Además, las elecciones no atroces como las salchichas o las hamburguesas vegetales mejoran todo el tiempo y es casi irrealizable distinguirlas de las originales.

Visita la página de alimentación vegana para conocer los productos recomendados.

En esta página hemos analizado Alimentación sostenible en comunidades rurales. La alimentación sostenible está experimentando un crecimiento constante y empieza a ponerse de moda junto con otros tipos de alimentación también consideradas en este sitio.